Novela histórica ambientada en la Inglaterra de 1781 que narra la travesía de William Burton, un joven noble que rompe con su vida de privilegios para perseguir una vocación médica, obsesionado con encontrar una cura para las anomalías biológicas y la enfermedad. La novela es una inmersión cruda y visceral en un mundo de contrastes decadentes, donde el auge de la ciencia se enfrenta a la superstición y la crueldad aristocrática. Arriaga utiliza una prosa singular e intensa y una estructura narrativa atípica para explorar el concepto de la otredad, confrontando al lector con la condición humana en su vertiente más brutal y, al mismo tiempo, mostrando con profunda empatía a personajes marginados y "extraños", en una historia de formación que fuerza al protagonista a confrontar sus prejuicios y a luchar por su verdadero propósito.
